Chrononutrition: la influencia del tiempo en la alimentación

La crononutrición es un área que estudia los efectos de los alimentos asociados al reloj biológico del cuerpo, uniendo los conceptos de Nutrición con Cronobiología. Se cree que el organismo tiene un reloj interno que controla las funciones conductuales y fisiológicas, definiendo ritmos y tiempos para su funcionamiento, el llamado ciclo circadiano.

El ciclo, determinado por ritmos circadianos, puede estar directamente relacionado con el metabolismo de los nutrientes y conociéndolo, es posible adecuar los momentos ideales de las comidas y consumo de ciertos alimentos, con el objetivo de perder grasa y mantener la salud.

Ciclo circadiano

Los ritmos circadianos preparan al cuerpo para ciertos eventos necesarios para el mantenimiento de la vida. Varían dentro de las 24 horas del día y pueden verse influenciadas por factores externos como la alimentación, la actividad física y sobre todo la luz. La secreción de hormonas, por ejemplo, ocurre según la influencia de la luz / oscuridad provocada por la presencia o ausencia de la luz del día.

El ciclo funciona activando genes, los “genes reloj”. Estos genes son responsables de regular la conducta alimentaria, el sistema inmunológico, el sueño, la presión arterial, las hormonas y la temperatura corporal. Si hay algún cambio en este ciclo circadiano natural, pueden ocurrir problemas de salud, que involucran falta de apetito, disminución del rendimiento en actividades físicas, insomnio y fatiga.

Ritmos circadianos y comida

El reloj biológico actúa sobre el metabolismo de los alimentos, la digestión y absorción de nutrientes, el equilibrio del aporte energético del organismo, la acumulación de grasas y el gasto calórico. Los trastornos metabólicos pueden estar asociados con la alteración de los ritmos circadianos, como el ayuno excesivo o el sueño insuficiente.

El momento en que se ingiere una comida, si hay regularidad o no, la frecuencia y a qué hora del día se produce esta ingesta, también son factores que pueden alterar los ritmos circadianos, además de qué alimentos se consumen en esa comida. Los estudios demuestran que los alimentos pueden ser más eficientes según la hora a la que se consumen:

  • Saltarse el desayuno se asocia con un mayor riesgo de desarrollar obesidad, mientras que su consumo diario puede disminuir el riesgo;
  • La quema de grasas se prioriza por la mañana, en relación a la tarde o noche;
  • Consumir un alto contenido calórico por la mañana, disminuye su consumo durante el día, mientras que un exceso de calorías por la noche, aumenta la ingesta calórica total;
  • El mal sueño es determinante para una mayor ingesta de alimentos, mala calidad de la dieta, aumento del peso corporal y el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión;
  • Los nutrientes específicos pueden retrasar o acelerar los ritmos circadianos, como glucosa, alcohol, cafeína, tiamina y ácido retinoico.

Dieta por hora

La dieta de la hora fue creada por Alain Delabos y se basa en la acción de los ritmos circadianos. Se cree que cada hora del día el cuerpo está realizando una actividad diferente en el proceso de digestión, liberando sustancias específicas. Digerir los alimentos, absorberlos, producir energía y prepararse para dormir son algunas de estas actividades.

Se sugiere que al ingerir los alimentos adecuados al momento de realizar estas actividades se favorezca la digestión, evitando la acumulación de grasas. En esta dieta se permiten todos los alimentos y el desayuno debe ser la comida más abundante.

Recomendaciones

A pesar de los beneficios que pueden aportar los alimentos asociados al reloj biológico, es necesario vigilar y recomendar a un médico o nutricionista. Solo un profesional puede ajustar la dieta, determinando cuándo y qué se debe consumir según la individualidad y las necesidades de cada uno.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *