Uso completo de la comida

LOS sustentabilidad se refiere a la preservación de los recursos naturales que ofrece el entorno en el que vivimos, para que no comprometa su disponibilidad para las próximas generaciones. Esto significa que el tema va mucho más allá de discutir la plantación de árboles o el reciclaje y ahí es donde entra el uso pleno de los alimentos. ¡Vea a continuación cuáles son las razones y los beneficios para unirse a esta causa!

¿Por qué aprovechar al máximo los alimentos?

Un gran estímulo para hacer el uso completo de los alimentos, es el gran volumen perdido y desperdiciado a lo largo de la cadena de producción. Una estimación de la Organización Mundial de la Salud para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que 1.3 mil millones de toneladas de alimentos se pierden en el planeta cada año, es decir, alrededor 30% del total producido.

En el Brasil, los datos de 2013 indicaron perdida de 26,3 millones, lo que equivale aproximadamente al 10% de lo que producimos. Estas alarmantes cifras indican que no solo se necesitan medidas políticas, sino también concienciación de la población.

El medio ambiente se pierde

Nuestros residuos sólidos están formados por 60% residuos orgánicos, imagina que cada vez que un alimento se desperdicia, también se han desperdiciado los recursos utilizados para su producción, por ejemplo, agua, tierra, energía, fertilizantes, aceite usado para producir maquinaria y combustible, sin mencionar el plaguicidas. Cada vez que esto sucede, es necesario intensificar la producción y aumenta la presión sobre el medio ambiente.

En caso de alimentos de origen animal, es incluso peor desde mayor cantidad de entrada que la producción vegetal. En los vertederos, sin el destino adecuado, este residuo orgánico genera lixiviados que pueden contaminar las aguas y produce gas metano, uno de los responsables del avance del calentamiento global y el cambio climático.

¿Cómo aprovechar al máximo los alimentos?

Pulpa, cáscara, semilla… ¡todo se puede usar! Estas partes de la comida que normalmente tiramos son ricas en nutrientes, a veces tienen más de una determinada sustancia que la pulpa misma, como cáscara de papaya que tiene 1,5 veces más fibras que la propia pulpa de la fruta. ¿Gustó? Vea otras sugerencias a continuación:

– Calabaza: Muy versátil, se puede saltear, hervir, en sopa, su cáscara es fuente de fibra y hierro y se ablanda con la cocción, lo que facilita su consumo. La semilla, una excelente fuente de antioxidantes, puede convertirse en un refrigerio, simplemente hornee en el horno con especias.

– Naranja: Su cáscara, además de vitamina C, también es fuente de fósforo y calcio, puedes usarla para condimentar arroz, hacer dulces o para el té de la tarde.

– Remolacha: La hoja de remolacha tiene 17 veces más vitamina C que su pulpa, también contiene hierro, se puede comer cruda, cocida o en ensaladas.

– Maracuyá: La parte blanca de su cáscara es rica en una fibra denominada pectina, que aporta mayor saciedad, se puede utilizar en forma de harinas, dulces o jarabes.

Siempre que sea posible, dé preferencia a los alimentos orgánicos, ya que valoran la producción sostenible, respetando la estacionalidad y los recursos naturales, además de incentivar a los agricultores locales a que visiten la web de Feira Orgânica y encuentren uno más cercano a usted.

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