Cuidados con la alimentación a los 20, 30, 40, 50 y 60 años

Tener una dieta saludable promueve una mejor calidad de vida, al hacer que el cuerpo funcione correctamente, reaccionando a las funciones normales, además de ser una de las mejores formas de prevenir enfermedades. Por eso, debemos tener cierto cuidado con la alimentación durante toda la vida.

Algunos puntos de los que preocuparse son comunes a todas las etapas de la vida, macronutrientes, por ejemplo.

los carbohidratos son importantes en todas las etapas de la vida, ya que son nuestra principal fuente de suministro de energía. Es importante recordar que los carbohidratos en versión completa, en general, son buenas opciones, ya que tienen una mayor cantidad de fibra dietética que ayudará en el funcionamiento del intestino y otras funciones.

A proteinas también son esenciales en la alimentación en cualquier etapa de la vida. Tienen una función estructural, reconstruyen los tejidos lesionados, transportan sustancias en el organismo, regulan diversas hormonas, entre otras funciones sumamente importantes.

Finalmente, los lípidos (grasas), también son imprescindibles, aunque a menudo se les considera grandes villanos. Los lípidos tienen la importante función de transportar algunas vitaminas al cuerpo, son componentes de la estructura de nuestras membranas celulares, son fuentes de ácidos grasos esenciales y así sucesivamente va una lista de cosas positivas provocadas por la grasa.

Existen algunas peculiaridades respecto a los nutrientes en las más diversas etapas de la vida, y aunque tienen en común el hecho de que deben contener los tres macronutrientes, existen diferencias entre dichas fases.

Comida a los 20

A los 20 años, una dieta equilibrada, que contenga todos los nutrientes en cantidades adecuadas y sin demasiadas restricciones, puede ser suficiente.

Durante este período es normal acumular innumerables actividades de trabajo y / o estudio y, por ello, es importante consumir alimentos energéticos.

El metabolismo funciona a un ritmo acelerado en esta etapa de la vida, por lo que preocuparse por el mantenimiento del peso es menos importante, por ejemplo.

Esta es una fase en la que es importante evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, optando por bebidas con menor contenido alcohólico, o incluso bebidas no alcohólicas.

Con la rutina de la juventud de hoy, también se recomienda que haya un planificación de comidas Por hacer, ya que los jóvenes tienden a levantarse muy temprano para ir a trabajar / estudiar y terminan saliendo de casa sin comer nada, o comiendo en la calle algo que normalmente no es muy saludable.

Comer en la calle es algo muy común entre los jóvenes, especialmente comidas rápidas y otros alimentos con calorías vacías, que están cargados de azúcar y grasas saturadas y no aportan ningún beneficio para la salud, es muy importante evitarlos siempre que sea posible.

Es muy importante que exista un consumo adecuado de todas las vitaminas y minerales, que se encuentran en diferentes alimentos, pero especialmente en frutas, verduras y legumbres (frijoles, lentejas, guisantes, garbanzos, etc.).

Las mujeres deben preocuparse especialmente por la Hierro, ya que cada mes se produce una pérdida de sangre a través de la menstruación. Algunas fuentes de hierro son:

  • Carne en general
  • Frijoles
  • Verduras de color verde oscuro

Una combinación consiste en asociar las fuentes vegetales con los cítricos, ya que favorecen la absorción de hierro.

Lo importante entonces, es comer bien, con una amplia variedad de alimentos, evitando el exceso de grasas, azúcares y alcohol. De esta manera, se garantizará que la siguiente fase de la vida llegue con gran salud.

Comida a los 30

A los 30 años, el desafío de mantener una dieta equilibrada y saludable se vuelve aún mayor.

Con muchas más responsabilidades y mucho menos tiempo para tantas tareas, este es un momento en el que tienes todo para adherirte a un estilo de vida rebelde y completamente loco.

Pero entonces, las consecuencias empezarán a aparecer, probablemente en forma de enfermedades, así que no es momento de descuidar la comida.

Cuando llega a esa edad, el metabolismo es un poco más lento y los tejidos musculares y óseos están menos fortalecidos.

En esta etapa es importante:

  • Aumenta la cantidad de proteína ingerida.
  • Evite los carbohidratos simples dando preferencia a los cereales integrales
  • Evite los alimentos ricos en grasas
  • Consume buenas cantidades de calcio y antioxidantes (vitamina A, C, E, flavonoides, carotenoides, selenio, etc.)

Los antioxidantes son compuestos que combatirán los radicales libres, previniendo el daño celular, ayudando así a prevenir diversas enfermedades y problemas de salud. Estos antioxidantes se pueden encontrar en: naranja, fresa, tomate, acerola, uva, col rizada, berros, brócoli, zanahoria, arroz, trigo, cereales integrales como chía, sésamo y linaza, nueces de Pará y anacardos.

Comida a los 40

Llegaron los tan temidos 40 y el cuerpo comienza a sufrir grandes cambios. O el metabolismo disminuye notablemente el ritmo de rendimiento, y esto restringe el gasto calórico.

Los niveles de hormonas comienzan a variar considerablemente. Por esta razón, un aumento del deseo de comer dulces y carbohidratos.

También a los 40 años, la menopausia comienza a manifestarse en la mujer, reduciendo el nivel de hormonas en sangre y, en consecuencia, el desempeño de diversas funciones corporales.

La disminución de las tasas hormonales es responsable de una aumento de la grasa abdominal, es decir, en esta fase muchos factores parecen favorecer el aumento de peso y concentración de grasa corporal.

Es importante que se incremente el consumo de frutas y verduras para que puedan cubrir las necesidades físicas de vitaminas y minerales. El aumento de la ingesta de calcio en la dieta es fundamental, ya que la osteoporosis comienza a desarrollarse normalmente a los 40 años, por lo que alimentos como yogur, queso, leche, linaza, nueces de Brasil, col rizada y Rúcula.

Aún más importante que a los 30, los antioxidantes deben estar muy presentes en la dieta de las personas de 40 años o más.

Una sugerencia de inclusión en la dieta es el consumo de Soja, que contiene isoflavonas y ayuda a reducir la gravedad de los sofocos provocados por la menopausia. Otros alimentos que pueden ayudar con los síntomas de la menopausia son el pescado y el chocolate amargo.

Comida a los 50

El funcionamiento del metabolismo es aún más lento, por lo que es necesario volver a realizar ajustes en las “porciones” de las comidas. Una sugerencia sería coma en cantidades más pequeñas y coma más comidas.

Con los años, el consumo de antioxidantes se vuelve cada vez más importante, por lo que son más importantes en esta fase que en la anterior y serán aún más importantes en la siguiente fase.

Es posible que el intestino tampoco funcione perfectamente, y ahí vemos la importancia de la fibra, y en consecuencia el consumo de frutas y verduras, así como de cereales integrales.

A medida que envejecemos, también comenzamos a perder masa muscular, que es un proceso común, pero que puede mitigarse con un consumo adecuado de proteínas en la dieta.

No podemos olvidarnos del calcio. A medida que envejecemos, empezamos a tener un mayor desgaste óseo y por ello es muy importante su consumo ideal a través de sus fuentes de alimentación y posiblemente la suplementación.

Comida a los 60

La vejez es una fase en la que se vuelve aún más importante cuidar la alimentación y evitar comer en exceso.

Todo comienza a cambiar de repente, nuevamente, y progresivamente el sentido del olfato y el gusto comienza a sensibilidad reducida. Aquí es donde vive el peligro, porque con tan reducida sensibilidad, la tendencia es empezar a usar mayor cantidad de sal, azúcar, especias en general. Esto puede provocar varios problemas de salud.

El sistema inmunológico también es un poco más frágil en esta etapa, por lo que es importante, además de los llamados antioxidantes, mantener una mayor seguridad alimentariaPara ello, evita ingerir alimentos en la calle o cosas que no conozcas de origen, ya que pueden estar contaminadas de alguna forma y provocar complicaciones.

El consumo de fibras siempre es muy importante, en cuyo caso también se recomienda consumir probióticos y prebióticos, que ayudan a restaurar y / o fortalecer la microbiota intestinal.

Incluso con estas precauciones, la absorción intestinal de algunos nutrientes a menudo se ve afectada, por lo que es importante hacer un seguimiento con un especialista para verificar si es necesario complementar con un multivitamínico o algún nutriente específico.

Si el calcio es importante en las primeras etapas de la vida, esta etapa es primordial. Puede ser necesario, incluida la suplementación, ya que el envejecimiento óseo se vuelve aún mayor a medida que envejece.

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En todas las fases mencionadas no podemos olvidar el consumo de agua, ya que siempre es fundamental para todos los procesos biológicos del organismo. El consumo de fibra debe ir acompañado de un consumo adecuado de agua, de lo contrario se revertirá el efecto de las fibras en el cuerpo, provocando estreñimiento y mal funcionamiento.

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